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evaluación del curso

Ya me habían comentado algo acerca de la asignatura, que era distinta a las demás, que se hacían proyectos nada convencionales en la escuela, más cercano. Yo ya sabía que iba a probar la experiencia, y ha estado genial. Ha servido para abrir la mente un poco más, y ganar en referencias arquitectónicas a la hora de entablar una conversación de arquitectura, arquitectos, filosofías del urbanismo… Y la manera de interactuar de todos los alumnos, propiciado por el mismo profesor. El aula no ayudaba mucho, se estaba más cómodo en un aula-taller, compartiendo las mesas y sin nadie siendo el centro de atención, resultaba más visual.

Se ve la ciudad  de otra manera, se desarrolla más distinguidamente el sentido de hacer la ciudad más cómoda, fácil, interactiva, común, “vivible”. A la hora de hacer un proyecto directamente piensas en qué harías en tu casa, con tu familia y amigos, para CONVIVIR a gusto de todos y cada uno. Este curso enseña a compartir vivencias con los que te rodean, poniendo cosas en común y reflexionando acerca de lo que al que tienes en frente le puede interesar y aportar a tu visión de la ciudad y la arquitectura.

He podido apreciar que la arquitectura no tiene porqué ser aburrida, se puede acceder a un campo muy abierto de temáticas, sin apenas condiciones. Se tocan desde el reciclaje de materiales, la fácil accesibilidad del lugar, la construcción en módulos, los umbrales, lo que puede llegar a ser un monumento, diferentes acciones a llevar a cabo en un mismo lugar… todo ello sin prisa pero sin pausa.

En definitiva, he aprendido a VIVIR la ciudad y cada uno de sus rincones a través del diálogo mutuo.

He de decir que la asignatura de Arquitectura del Paisaje es realmente interesante ya que se tratan cosas que no se ven en ninguna otra asignatura de la carrera y además el funcionamiento de las clases y la estructura del curso me parecen los adecuados y que debería ser así con el resto de asignaturas de la carrera.

Valoro mucho que se haya fomentado la participación en clase y la relación tan cercana entre los alumnos y el profesor, dónde entre todos hemos ido construyendo nuestros proyectos e ideas.

Me parece bien la forma en la que está estructurada la asignatura ya que primero ha habido un bloque teórico que ha servido como tormenta de ideas previa para ir sumergiéndonos poco a poco en este concepto de paisaje. Durante las clases hemos compartido y reflexionado entre todos sobre estas cuestiones y además con las líneas de trabajo propuestas por la asignatura, cada uno hemos ido investigando y adentrándonos en lo que realmente nos interesa.

Por otro lado me ha parecido muy bonito tener la posibilidad de enfrentarme a un problema real como es la Escuela de Arquitectura y establecer soluciones sencillas que ayuden en gran medida a mejorar este espacio y la relación entre las personas que diariamente conviven allí.

El único problema son la duración de las clases, pienso que cuatro horas seguidas son demasiadas y ya en la segunda mitad la concentración, disminuye inevitablemente.

También propondría que se hicieran excursiones por la ciudad, o clases en otro sitio que no sea la escuela o una acción o proyecto llevado a cabo por todos los alumnos podría ser interesante, ya que la asignatura se presta mucho a este tipo de cosas…

Finalmente decir que ha sido un placer poder compartir con todos vosotros esta asignatura.

Un cordial saludo.

Para mí feu esta asignatura algo diferente – como alguien ha escrito ya que es muy bueno hacer una teoría, búsqueda y al final un proyecto.

Lo que a mí me gustaría más sería un trabajo en grupos más grandes – de 4 o 5 personas (hemos trabajado así en una asignatura y fue muy chulo – cada uno tiene algúna idea y después crecen proyectos muy interesantes). Y la clase podía ser como un taller donde todos trabajarían en su proyecto y podían hablar con profesor. Así podían hablar todos con el profesor – porque si habla cada uno sobre su proyecto (cada uno fue simpre más o menos 20-30 min) nunca el profesor puede hablar con todos en la clase. Y también cuando se trabaja en grupos, el proyecto final se puede realizar muy fácil (mucha gente no sabía que el proyecto que hacemos se va a realizar y hizo un proyecto “generoso” que no se puede construir tan fácil).

De todas maneras gracias a todos para hacer clases interesantes llenas de ideas muy bonitas que me inspiran bastante para otros proyectos.

Cogí esta asignatura sin haber oído hablar de ella. Por el nombre parecía interesante. Yo me imaginaba que trabajaríamos sobre el paisaje de la vega, o el paisaje de la ciudad, o relaciones entre ambos, pero no me imaginaba el tipo de proyectos que haríamos, pensaba en posibles análisis del paisaje pero no en que proyectos podría provocar eso.

La asignatura no fue lo que me había imaginado, aunque el concepto de paisaje si ha sido el que yo tenía.

Me gusta la manera en que hemos trabajado: teoría, búsqueda, proyecto. Está claro que si nos falta teoría o nos falta la búsqueda, el proyecto final siempre será más pobre. Las clases teóricas han sido interesantes, y aunque por la cantidad de información no recuerdo muchos proyectos exactos, recuerdo las ideas que se transmitieron. Los artículos que hemos comentado en clase también han sido interesantes y me han hecho pensar para ésta y otras asignaturas.

Pero lo que más me ha gustado de la asignatura es la libertad que hemos tenido para proyectar, y la variedad de cosas diferentes que se han hecho. Libertad tanto en la elección del lugar, pudiendo actuar en toda Granada, como en la formalización del proyecto, desde sombras y mobiliario hasta texturas y materiales repartidos por la escuela.

La asignatura arquitectura del paisaje, en un primer momento  la elegí por las cosas que me habían contado de otros años antiguos alumnos. Conforme pasaban las clases me daba cuenta de que lo que dábamos poco se parecía a lo que me contaron.  En mi caso me llevé una mejor impresión.

En cuanto a la teoría, me ha gustado mucho porque se han hablado de temas que hasta ahora en la carrera uno quizás se los planteaba pero sin saber muy bien el porqué o hacia donde llegaría, por lo que son temas que de siempre me han interesado, sobre todo desde aquel Arquitaxi 09 en el que me abrió nuevos ámbitos relacionados con la arquitectura.

Sobre la práctica , he de reconocer que durante un par de semanas anduve un poco perdida , ya que no sabía muy bien como acotar el proyecto , en qué contexto y con qué sentido. En la teoría estaba claro, y se entendía perfectamente lo que había que hacer, pero llevarlo a la práctica costaba un poco más. Quizás el problema es de nuestra escuela en la que estamos acostumbrados de que nos acoten todo, el qué, dónde y cómo, y parece que cuando nos dan libertad para divertirnos y hacer lo que queramos nos sentimos perdidos. Por ello una vez que uno encuentra un camino por donde tirar es muy gratificante.

No opino que el haber tenido menos tiempo para la práctica y más para la teoría haya sido perjudicial, al contrario, ha hecho que el proyecto se enriquezca más y tenga un buen fundamento. Lo único que el tiempo se nos echó un poco encima al final.

La única pega a nivel general, es el aula; aunque ya se ha hablado en varias ocasiones del tema es muy importante porque en la teoría por ejemplo es más difícil intervenir… es como si las mesas de delante fueran de algún modo límites. Más que las clases de proyectos, quizás el prefabricado sería el mejor sitio, ya que al tener un mobiliario libre, es más versátil y cada día se podrían formas diferentes formas en las que dar clase.

En mi opinión, se ha perdido la oportunidad de haber podido conocernos más entre nosotros. Todo ello favorecido por el lugar de dar la clase pero también que no hiciéramos descansos durante esas 4 horas seguidas. Son en esos ratitos en los que uno más relajadamente puede conversar, el problema era que entrábamos en clase y salíamos del mismo modo casi sin  hablarnos. Creo que había gente interesante en la clase que podían haber aportado muchas cosas.

La evaluación de la asignatura en general ha sido muy positiva, voy a tratar de analizar las cosas que me han gustado y las que pienso que pueden cambiar:

En cuanto a los aspectos negativos:

  • El principal es la duración de las clases, 4 horas seguidas se hacen muy pesadas y al final de la clase ya no hay manera de mantener la atención y más en las maravillosas instalaciones de las que disponemos (modo ironía ON).
  • Otro tema que creo que podría mejorar es el mezclar la parte teórica con la práctica, 4 horas de teoría son muchas horas y creo que si se combina con la parte práctica se llevará mucho mejor, además se pillará el punto antes a lo que tenemos que realizar como proyecto, que la verdad a mi me ha costado bastante y ha habido momentos en los que he estado completamente perdido.

Como aspectos positivos:

  • Creo que los escritos elegidos para la lectura han sido muy acertados e interesantes y me han permitido ver temas que no habia visto hasta el momento y el debate posterior y el compartir opiniones con los compañeros y el profesor es fundamental para poder tener una visión más amplia sobre lo que se esta tratando.
  • No es la asignatura que se espera uno, la verdad es que es dificil de clasificarla pero el fondo es bueno y te abre la mente a cosas que no hacemos normalmente. Estas intervenciones de diferentes escalas y diferentes calados nos amplian el paradigma a la hora de afrontar los problemas.
  • Otro de los aspectos positivos es que ha habido muchos estudiantes erasmus y eso creo que hace que la clase sea más interesante porque ves otras formas de trabajar.
  • Tambien me ha gustado el dialogo directo con el profesor, que de manera clara nos ha dicho lo que piensa de nuestros proyectos, tanto bueno como malo, creo que esa sinceridad es muy positiva y se debería dar más en la escuela.

Arquitectura del paisaje.

Todo el mundo pregunta de que va, y yo, aún no sé que responder.

Tal vez no se pueda concretar como las demás asignaturas: estructuras, construcción, instalaciones…Pero quizás, la podamos resumir en una palabra, algo abstracto: libertad.

No se trata de libertinaje, de pasar de la asignatura o de no tener un criterio para alcanzar un fin. Se trata de una manera de afrontar la arquitectura. Y la vida, y la belleza y todo lo que ha intrigado al ser humano desde tiempos inmemoriales. Para mí, ha significado la libertad de expresión, de investigación y de reflexión. Algo que a veces se olvida en esta escuela.

El sentir que puedo contribuir con mis ideas, tras diversas lecturas, ha sido muy reconfortante. En mi caso, los debates de clase y el proyecto teórico me han ayudado a ampliar la visión sobre la sociedad contemporánea, sus gustos, sus manías, sus problemas, sus necesidades…el objeto del arquitecto. Poco a poco, y sin querer, se ha ido tejiendo en mi mente una red que unía todos los conceptos vistos y disolvía los límites entre ellos.

Sin embargo, aunque el contenido de la asignatura me parece adecuado y necesario, el hecho de que tuviéramos cuatro horas de clase seguidas hacía, irremediablemente, que el cansancio nos invadiera. Aun así, en la última fase del curso, la de proyecto, el intercambio entre los alumnos y el sentimiento de unión con el fin de hacer algo por la escuela, hacía que las horas no pesasen tanto.

Y este sentimiento de unión y el esfuerzo individual que considero hemos realizado, finalmente fue poco satisfactorio: debido a la tardía “puesta en obra” de nuestros proyectos, la escuela estaba vacía y el temor al fracaso, presente. Así, nos ha fallado uno de los principales objetivos de la asignatura: llegar a nuestros compañeros, mejorar nuestro espacio y las relaciones que en él se generan. Pero esto no tiene porqué mermar nuestro ánimo: de los errores se aprende y, sin duda, ha merecido la pena.