archivo

Archivo del Autor: gferreyro

He de decir que la asignatura de Arquitectura del Paisaje es realmente interesante ya que se tratan cosas que no se ven en ninguna otra asignatura de la carrera y además el funcionamiento de las clases y la estructura del curso me parecen los adecuados y que debería ser así con el resto de asignaturas de la carrera.

Valoro mucho que se haya fomentado la participación en clase y la relación tan cercana entre los alumnos y el profesor, dónde entre todos hemos ido construyendo nuestros proyectos e ideas.

Me parece bien la forma en la que está estructurada la asignatura ya que primero ha habido un bloque teórico que ha servido como tormenta de ideas previa para ir sumergiéndonos poco a poco en este concepto de paisaje. Durante las clases hemos compartido y reflexionado entre todos sobre estas cuestiones y además con las líneas de trabajo propuestas por la asignatura, cada uno hemos ido investigando y adentrándonos en lo que realmente nos interesa.

Por otro lado me ha parecido muy bonito tener la posibilidad de enfrentarme a un problema real como es la Escuela de Arquitectura y establecer soluciones sencillas que ayuden en gran medida a mejorar este espacio y la relación entre las personas que diariamente conviven allí.

El único problema son la duración de las clases, pienso que cuatro horas seguidas son demasiadas y ya en la segunda mitad la concentración, disminuye inevitablemente.

También propondría que se hicieran excursiones por la ciudad, o clases en otro sitio que no sea la escuela o una acción o proyecto llevado a cabo por todos los alumnos podría ser interesante, ya que la asignatura se presta mucho a este tipo de cosas…

Finalmente decir que ha sido un placer poder compartir con todos vosotros esta asignatura.

Un cordial saludo.

Entrega final de Javier Bolívar López, Gerardo Ferreyro Salvador e Isabella Noll.

Nuestra propuesta pretende mejorar los espacios libres de la escuela que ahora mismo son residuales y con un uso de aparcamiento. Se trata de lugares con un gran potencial, que de ser aprovechados podrían convertirse en los espacios agradables de recreo que tanto necesita el edificio. A continuación, explicamos la problemática y el desarrollo del proyecto.

Image

Image

Image

Image

Image

Image

Image

Image

Image

Image

ImageImage

Image

Image

Image

Image

Image

Image

Lo que hace unos pocos años ni existía, hoy en día ocupa nuestras vidas. Absolutamente todo se encuentra en internet, información, la universidad, las bibliotecas, foros, blogs… Sería imposible concebir la vida hoy en día sin esta tecnología. La web se ha convertido en la ciudad, en lo que sería el espacio público del presente. Dónde abunda la información, donde todo es accesible, dónde hay un intercambio de datos continuo entre las personas. Y de todos estos sitios ¿cuáles son los más visitados? Sin lugar a dudas, las redes sociales. Y la idea es muy simple, tan sólo son un soporte, una plataforma y nada más. La información, los datos, en resumen el atractivo de la página lo aportan los propios usuarios, generando así un lugar de intercambio continuo entre las personas.

Pero, ¿Por qué no intentamos trasladar toda esta actividad social desde la red a las calles y plazas en las ciudades y a la vez mejorar dichos espacios y fomentar un acercamiento entre las personas?

Se me ocurre pensar en una acción que funcione como una plataforma para que la gente la pueda usar libremente y donde puedan ocurrir infinidad de cosas. Exposiciones hechas por los ciudadanos, un sitio para ver y comentar películas o leer libros, o recibir una clase de costura o intercambios de idiomas. En resumen, un lugar que sea capaz de generar una intensa actividad en una calle o plaza entre las personas.

¿Y por dónde empezar a diseñar este soporte? Sobre todo debe ser algo totalmente efímero, económico y sostenible. Crear lo máximo con los menos recursos posibles. Buscando información he encontrado cosas muy interesantes sobre arquitectura hinchable, ya que se pueden producir estructuras que emerjan cuando se necesite y desaparecer cuando no, además de tener casi total libertad a la hora de diseñar. A continuación dejo algunos ejemplos:

Image Image Image Image

http://laarquitecturaescondida.blogspot.com.es/2011/01/acciones-urbanas-arquitectura-hinchable.html

http://www.buildair.com/es/carpas-hinchables/81-pabellon-hinchable-met

http://www.lambertkamps.com/en/work/

 

Para adentrarme en el tema de acciones urbanas intento buscar una definición de este concepto. Entiendo por acción aquella manifestación humana, individual o colectiva, que en cierto modo altera la percepción de un espacio urbano, utilizándose para ello cualquier material, objeto o incluso la propia gente.  Es un concepto muy abierto, que abarca multitud de factores, que persigue distintos fines y con una gran variedad de resultados. Para profundizar más en este tema y sacar algunas conclusiones, expongo algunos ejemplos de acciones que más me han llamado la atención.

Comienzo por una campaña realizada por un artista llamado “True” que reemplazó los carteles informativos del metro de Nueva York por otros realizados por el mismo con bastante humor. El hecho es que cuando uno viaja en metro va distraído, mirando a cualquier lado y en sus asuntos y dichas señales nadie las ve. Pero cuando alguien se da cuenta de que hay algo raro en ellas, sonríe, lo saca de esa monotonía y hace su trayecto un poco más agradable.

Image Image

The Bubble Project:  Un artista neoyorquino imprimió 55000 bocadillos en blanco y los fue pegando sobre carteles, señales, dibujos, anuncios… que se encuentran en la ciudad y dónde la gente puede escribir cualquier cosa sobre ellos. El resultado fue sorprendente ya que los mensajes resultaron ser bastante buenos. La razón de que funcionara tan bien es que involucraba a la gente y además creaba un ambiente más simpático.

Image Image

Water is Leven: En Drachten, Paises Bajos, el artista Henk  Hofstra pintó el suelo de una avenida de un color azul intenso. El resultado es muy interesante ya que primero altera radicalmente la imagen del lugar generando una expectación sobre los ciudadanos, invitándolos a descubrir de nuevo este sitio y además  con connotaciones históricas ya que recuerda un antiguo canal que pasaba por dicha avenida.

Image Image

Pero ¿Qué tipo de acción me interesa más? Dentro de la gran variedad de acciones que he encontrado,  me interesan sobre todo aquellas con una componente social, aquellas que no sólo busquen llamar la atención del público sino que sean generadores de actividad urbana, que se pueda aplicar en Granada, que mejore la ciudad en qué vivimos.

¿Se puede hacer de las calles un espacio más cercano? Por lo general, en nuestras calles abundan elementos poco domésticos, como el asfalto, señales de tráfico, farolas o vehículos estacionados. Todos ellos impuestos por el automóvil, generador de todas estas infraestructuras que han hecho de la calle actual sea un espacio regulado por las normas de circulación, donde cualquier uso distinto a ese parece imposible. Es por ello, por lo que surge la idea de convertir la calle en un espacio más doméstico. Para ello, estos espacios urbanos deben ser capaces de que actividades colectivas se produzcan utilizando recursos propios del momento en que vivimos. Un ejemplo fue la transformación del bullicioso Times Square de Nueva York en una playa sobre el asfalto salpicado por multitud de hamacas. El atasco incesante ha dejado paso a un pequeño remanso de paz que invita a tomarse un respiro y de disfrutar dicho espacio como si de un parque se tratara.

Image

Pero, ¿por qué iniciativas así no se dan más a menudo? La razón es la especialización de la calle para regular su uso y evitar los posibles conflictos. Se establecen espacios distintos para coches, autobuses, bicicletas y el peatón, se colocan bancos para sentarse, o se acotan áreas de juego para los niños. Esto ha dado lugar a que la calle se use casi sin pensarse, de manera que no hay lugar para la iniciativa individual o colectiva.

Image

Cierro los ojos y mi realidad cambia. El itinerario recorrido cada día se convierte en toda una experiencia nueva. Aparecen sentimientos de miedo e inseguridad al ir caminando, ya que hasta el más mínimo estímulo es tenido en cuenta.  El sonido de los pasos de la gente, conversaciones cercanas, una bici que pasa, los coches, hojas arrastradas por el viento,  el aire que se respira, la superficie sobre la que se camina, el tacto… configuran un paisaje nuevo.

Una primera etapa más relajada (desde la Escuela hasta la rotonda de Camino de Ronda) se contrapone con una segunda mucho más atosigante por Camino de Ronda. El ruido de los coches , que al principio es lejano, luego se te avalanza. Cada vez más gente y por todos lados. Empieza a ser desconcertante, el paseo no se disfruta, estoy siempre en alerta, el sentimiento de inseguridad es constante.

Al suprimir la experiencia visual, se despiertan una infinidad de detalles y matices que están ahí y que configuran también el entorno que nos rodea. El paisaje ya no es sólo un conjunto de volúmenes y espacios con una determinada forma y color sino que es algo que se percibe de forma conjunta a través de todos los sentidos, sólo que el protagonismo que cobra la visión hace que no seamos conscientes de ello hasta que cerramos los ojos.